CLÁSICAS 2024

Luz-Ardiden. La Montaña de los Españoles por Durbridge 11 de Marzo de 2023 a las 22:45

Luz-Ardiden es uno de los puertos de montaña especiales en el Tour de Francia. Son 13 kilómetros al 7,7% de pendiente media bastante constante. Es una de esas subidas que, cuando aparecen, son final de etapa. Y esto es así porque tiene solamente un lugar por el que ascender y una vez coronado hay que descender por el mismo camino.

Es un puerto que, generalmente, va precedido del ascenso al Tourmalet (tal y como ocurre este año 2021) y que, en contra de lo que piensan muchos aficionados, se ascendió por primera vez en 1985. Se trata, por tanto, de un puerto del ciclismo moderno y no de un puerto clásico como muchos otros.

Si el Alpe d’Huez es la montaña de los holandenses, bien podríamos calificar a Luz-Ardiden como la montaña de los españoles. De los 8 finales de etapa del Tour de Francia en esta cima, en 5 ocasiones la victoria fue para corredores de esta nacionalidad.

La primera victoria, en 1985, fue para un Pedro Delgado de 25 años quien, bajo la espesa niebla, logró vencer por primera vez en una etapa del Tour de Francia. Por aquel entonces, Perico militaba en el conjunto Orbea y consiguió esta victoria con la inestimable ayuda de Cabestany y el albaceteño Pepe del Ramo. En aquella época todavía ganaba la carrera francesa un tal Bernard Hinault.

En 1988, el bejarano Laudelino Cubino consiguió la victoria en solitario, tras atacar en el Tourmalet, en una etapa con 6 puertos de montaña de gran entidad, largo kilometraje y casi 7 horas de  carrera, como las que ya no se ven en el ciclismo actual. Pedro Delgado llegó vestido de amarillo y resistió los numerosos ataques de Fabio Parra. Laudelino Cubino ha conseguido ganar en tres ocasiones en esta cumbre. Antes, en 1986 lo hizo en el Tour del Porvenir y después, en 1992 lo hizo en la Vuelta Ciclista a España, que también ha finalizado dos etapas en esta cima. En la otra ocasión, en 1995, la victoria se la llevó Laurent Jalabert en una carrera que dominó de principio a fin, con cinco triunfos parciales.

En 1990 el ciclismo estaba a punto de cambiar de época y Greg Lemond ganó su tercer Tour de Francia, aunque el que salió de líder de Luz-Ardiden, a cinco jornadas del final de la carrera, fue Claudio Chiappucci. La victoria en la cumbre pirenaica fue en esta ocasión para Miguel Induráin, que batió al corredor americano y empezó a demostrar aquel día que podía ganar un Tour.

Luz-Ardiden ha sido un puerto fetiche para los ciclistas españoles. En 2001 y 2011 dos corredores del Euskaltel alzaron los brazos en la cima. Primero fue Roberto Laiseka, que culminó una escapada por delante de Ullrich y Armstrong, que se disputaban la clasificación general, para dar la primera victoria en su historia al equipo Euskaltel en el Tour de Francia. Justo 10 años después, en 2011, Samuel Sánchez repitió la historia con otro triunfo de calidad para el Euskaltel Euskadi forjado en el descenso del Tourmalet.

Los otros tres finales, ganados por corredores de otras nacionalidades, fueron los siguientes:

En 1987, esta vez sin el Tourmalet, ganó un noruego, Dag-Otto Lauritzen por delante de Lucho Herrera, que por segunda vez se quedó a escasos segundos de la victoria en Luz-Ardiden.

La ascensión de 1994 coronó a Richard Virenque quien, tras una larguísima escapada, consiguió deshacerse en el Tourmalet de su último compañero de fuga (¡cómo no!, otra vez Laudelino Cubino intentando repetir victoria en Luz-Ardiden) y se enfundó el primero de sus siete maillots de puntos rojos. Por detrás, Induráin aseguraba su cuarto Tour de Francia.

En el año 2003 Ullrich parecía poder acabar con la racha victoriosa de Lance Armstrong en la etapa de Luz-Ardiden. En el Tourmalet ambos corredores luchaban en solitario, sin la ayuda de sus equipos y con una clasificación general muy apretada. En las faldas de Luz-Ardiden el manillar del americano se enganchó con un aficionado y tanto él como Iban Mayo acabaron en el suelo (imagino que casi todos recordamos estas imágenes). Aquel año Armstrong ya había sobrevivido a la caída de Beloki en los Alpes, y estaba aliado con la fortuna. Se levantó del suelo con rabia, montó de nuevo en la bicicleta, a punto estuvo de caer de nuevo por un problema en la cala y con gran furia se lanzó al ataque de manera imparable. Alcanzó a Ullrich quien, deportivamente, había esperado a los corredores que habían caído y en pocos segundos lanzó un demoledor ataque para ascender en solitario los últimos kilómetros del puerto, lograr la victoria y sentenciar su quinto Tour de Francia.

Han pasado 10 años desde la última llegada del Tour de Francia a Luz-Ardiden. Parece complicado que este año 2021 podamos ver, en el día de mañana, una victoria de un ciclista español pero no debemos perder la esperanza de que mañana nuestros ciclistas sigan siendo protagonistas en su montaña.