TOUR DE FRANCIA 2023

Conoce a los participantes. Hoy: GUAGADATEAM por Durbridge 3 de Julio de 2022 a las 13:58

Hoy conoceremos mejor a una de las últimas incorporaciones de La Porra del Tour. A pesar de su juventud (dentro de esta página web, claro está), GuaguadaTeam ha demostrado una gran pasión por el ciclismo y se espera mucho de él tanto en esta edición de La Porra del Tour como en futuras convocatorias. Un joven valor, el Pogacar de nuestra Porra, si bien un poco anclado (como muchos lo estamos) en los años 80 y 90. Creo que tanto a él como a muchos de los participantes les gustaría poder elegir en esta Porra a Perico, Rominger, Laguía,......

Ha trabajado mucho sus respuestas y os animo a que las leáis porque merece la pena. Me alegro mucho de haberlo podido incorporar a La Porra. Es un grande, sin duda.

Me indica también que habría que añadir una pregunta más al cuestionario: ¿Quién es tu ciclista más odiado o que menos te gusta?. Él propone una respuesta, pero vistos los acontecimientos acaecidos ayer en las carreteras del sureste peninsular creo que es mejor no incluir su respuesta. A buen entendedor....

 

¿Cuál es tu Alias en La Porra del Tour?

GUAGUADATEAM*

 

¿Recuerdas tu primera bicicleta? 

Por supuesto, una BH plegable de paseo azul que pesaba dos toneladas y media con la que avanzaba dejando surcos por la tierra por su peso, mientras envidiaba las Bicicross de mis amigos… y cuando mi padre me dejaba, su flamante BH Gacela de color verde con cambios que hacía que cualquier cuesta pareciera cuesta abajo.

 

¿Eres practicante del ciclismo o ciclista de salón? 

Ciclista de sillón y ciclista de sillín. Tengo en casa un sofá y como 10 sillines, he tardado mucho menos en encontrar el sofá perfecto para ver ciclismo que el sillín perfecto para practicarlo.

 

¿Tu ciclista favorito de todos los tiempos?

Muy difícil elegir a uno… pondré dos… Contador por su espíritu indomable y su capacidad de hacer locuras a 50 km de meta que te mantenía atento durante el final de las mejores etapas (la etapa de Fuente De… maravillosa) y por supuesto el elefantito Pantani, grande entre los grandes pero con una cabeza tristemente rota por las adicciones.

 

¿Esa etapa de ciclismo que nunca olvidarás? 

Aquí voy a poner dos también, y bastante recientes.

La subida al Stelvio de 2020, mas de una hora de subida en un Giro sin grandes estrellas pero lleno de buenos ciclistas. Sin órdenes de equipo. Terminaron casi todos por separado, cada uno midiendo sus propias fuerzas y diría que sin pinganillos, o al menos sin hacerles caso. Ciclismo del bueno (salvo para el pobre Hindley que sufrió lo que no está escrito poniéndose el chubasquero… todavía recuerdo a mi mujer gritándome “que se cae, que se cae… ¿pero es que nadie le puede ayudar a ponerse el chaleco ese?”)

Y la gloriosa etapa de la Vuelta de los puertos de Madrid de 2015, donde Aru reventó a Dumoulin en esos puertos que los ciclistas de sillín hemos subido decenas de veces. Ver como se retuercen en las mismas cuestas que sube uno mismo es maravilloso. Pero me quedó grabada especialmente la imagen de las rectas que hay llegando a Rascafría tras bajar la Morcuera, donde Dumoulin tenía a la vista a Aru a pocas decenas de metros, pero no era capaz de recortar ni un centímetro. Tan cerca y tan lejos… ciclismo del bueno otra vez.

 

¿Alguna vez has asistido en directo a alguna etapa? ¿Qué recuerdos tienes? 

He asistido a salidas de etapa en Cáceres cuando era pequeño. A mi padre le encantaba curiosear y las dos o tres veces que salió de allí recuerdo que nos íbamos como hora y media antes para ver todo el montaje. Lo pasábamos de maravilla curioseando entre los coches, camiones, periodistas, cámaras, los ciclistas que empezaban a aparecer entre la gente con sus bicis… porque eran otros tiempos (finales de los 70, principios de los 80) no había el profesionalismo que hay ahora, y los ciclistas en muchos casos se hospedaban en hoteles cercanos a la salida y casi salían del hotel directamente con su bici en la mano.

 

¿En qué momento de tu vida te aficionaste al ciclismo? 

El ciclismo siempre ha formado parte de mi vida. Considero que el regalo a un niño que nunca falla, el que siempre hace que sea feliz, es una bici, y tuve la suerte de tener una desde que tengo uso de razón. Desde bien pequeño me movía con ella los fines de semana para ir y volver de casa a jugar al tenis. En Cáceres eso significaba un inacabable trayecto de unos 2 kilómetros con terrorífica subida a la Sierrilla en los últimos 200 metros que te hacía llegar exhausto.

 

¿Tu ciclista español favorito de todas las épocas? 

Contador. No hay otro. Lo siento mucho por Indurain pero aun siendo el más grande a nivel de triunfos, nunca terminé de entender su pasividad y falta de ambición… y se entenderá en parte por la respuesta a la próxima pregunta.

Contador significaba garra, pelea, pasión, lucha, espectáculo… le echo de menos, nunca sabías cuándo la iba a intentar montar, pero sabías que en todas las vueltas en las que participaba intentaba algo.

 

Ese ciclista que a ti siempre te gustó pero no era popular entre los demás

Mi adorado y nunca bien ponderado Tony Rominger. Tuvo la mala suerte de coincidir con Indurain y eso le eliminó de cualquier posibilidad de triunfo, pero era fiel seguidor suyo. Todos los días viendo las etapas tenía que discutir con alguien y explicarle por qué iba con Rominger en lugar de con el navarro.

 

¿Has tenido un equipo ciclista preferido?

Me tendría que decantar por el Banesto, pero más por éxitos y tradición que por otros motivos. Puedo decir también lo opuesto y un auténtico contrasentido… no soporto al Movistar, aunque sean los mismos.

 

Ese nombre raro de ciclista que siempre recuerdas de carrerilla. 

Jasmulinin Abdujaparov (lo he escrito sin buscarlo en Google… así que espero que me perdone)

 

Algún secreto inconfesable sobre tu afición al ciclismo o alguna experiencia o anécdota que quieras compartir.

Muchos, pero especialmente mi primera marcha cicloturista de MTB, la clásica de Valdemorillo, que inaugura la temporada madrileña de MTB. Bici recién estrenada, ropa todavía con las etiquetas colgando, todo el cuerpo temblando de ilusión. La salida un descampado lleno de gente. Centenares de ciclistas, arco de salida enorme, música a todo volumen, familias despidiendo a los intrépidos ciclistas, niños chocándonos las manos en la salida, coches aparcados en las calles de alrededor por todas partes… la adrenalina a dos mil.

Unos 50 km después, todo lleno de barro y polvo y después de haber pasado media vida pedaleando y penando llegué al mismo descampado, pero allí no había nada. No había ciclistas, no había arco, no había intrépidos ciclistas, no había niños chocándonos las manos, no había coches… había tardado tanto que habían recogido todo hacía tiempo y el pueblo había vuelto a su normalidad.

Además por medio aseguraré siempre que una amazona  (vestida) a caballo nos acompañó durante unos metros tras cruzar la carretera de Valdemorillo a El Escorial. Fue galopando a nuestra altura al lado del camino durante un pequeño espacio de tiempo. Fui el único de mis amigos que la vio, y me quedé con la fama de yonki de la taurina de los geles.

Al año siguiente me puse como reto terminarla y llegué el último, viendo como deshinchaban el arco de llegada nada más atravesarlo yo. Reto conseguido! (y sin amazona esta vez)

Otra curiosa que me veo obligado a mencionar… en una marcha Treparriscos, al llegar al alto de Cotefablo se me había descompuesto el estómago. Un “buen/mal amigo” tuvo la paciencia de tragarse todo el video que colgaron en la web de la llegada al alto (varias horas) hasta dar con una pequeña pieza de audio de unos segundos donde se me escuchaba de fondo decir al de la cámara con voz lastimosa y quebrada “no tendrás papel verdad?”

 

 ¿Recomendarías algún libro sobre ciclismo?

Creo que ya se ha dicho… Plomo en los bolsillos. Muy entretenido para conocer como era y es la carrera desde dentro.

 

Y por último, esa canción o música que siempre relacionas con el ciclismo

Me estoy volviendo loco

Me estoy volviendo loco

Me estoy volviendo loco

Poco a poco

Poco a poco

 … ¿a que sí?. Yo mismo me la canto a mi mismo cuando voy sufriendo en alguna cuesta para animarme.